Es una de las primeras veces que veíamos a todo el equipo de los Juniors sentados viendo y alentando a las demás categorías todos juntos, y eso nos alegra, porque el resultado se notó luego en la cancha.
En cuanto al partido, tenemos que contarles que venimos sufriendo algunas lesiones en jugadores clave.
Bruno Seoane que reaparecía después del corte en su mano sufrido en Viedma, ahora tuvo que salir por un golpe muy fuerte en su muñeca que le impidió seguir en la cancha, pese a que intentó entrar en el segundo tiempo.
Pero ahí no acaban las lesiones y tenemos que decir que nos pegamos un susto enorme cuando Nico Sperlungo volviendo a posición de defensa es interceptado por un jugador de Unlu que -justo es decirlo- sin intención lo desplaza del brazo y lo hace caer con la mala suerte de sufrir una luxación del hombro izquierdo (se lo sacó de lugar).
En seguida, el profe Jorge Farías (ver nota aparte) del equipo local, llamó a la ambulancia que debió ingresar hasta la misma cancha de juego dado que no podíamos mover a Nico quien estaba muy dolorido.
Allí mismo, la asistencia médica logró ponerle el hombro en su lugar después de varios intentos y tras varios minutos de preocupación para todos quienes allí estábamos.
Finalmente la ambulancia trasladó a Nicolás al hospital de San Fernando en compañía de Lucas Fourvel quien lo acompañó en todo momento ya que él también está lesionado y no pudo jugar.
Finalizado este episodio, y cuando aún quedaban 20 segundos para completar el partido, los árbitros (Guerrero y Palomino) deciden reanudar el cotejo.
El marcador hasta ese momento? Vélez ganaba por la mínima: 20 - 21.
La pelota estaba en posesión de los fortineros, con una tremenda marca personal de Unlu y el profe Vital decide una jugada táctica: saca al arquero (estaba atajando Gonzalo "el patón" Richard) para hacer ingresar un jugador más de campo. Al mismo tiempo "convierte" por unos minutos en arquero a Juan Ignacio Sanfilippo.
La estrategia era que rápidamente se le entregara el balón al "arquero" para que éste sacara un contraataque.
Sin embargo, la pelota no llega a sus manos y estando en señal de "pasivo" Vélez pierde el esférico que pasa a manos de Unlu.
Todo esto ocurría a menos de 7 metros de la línea del arco fortinero...
Cuando el ataque del jugador de Unlu se produce, Rubén "el piojo" Orellana lo toma desde atrás y tal como había advertido el árbitro antes de recomenzar el partido, cualquier falta producida en esas instancias sería sancionada con un tarjeta roja de descalificación.
Afortunadamente, no se pasó informe al jugador dado que no fue una falta seria y de riesgo.
Finalmente, se hizo el tiro libre para los locales y la pelota se fue afuera de la cancha y al mismo tiempo sonó el pitazo final.
De esta forma, el resultado fue:


