De esas cosas que solemos leer y que nos llegan, quisimos regalarles esta oración escrita por Cardinal Richard Cushing (1895 - 1970), Arzobispo de Boston y que nos pareció oportuna para compartir:
Querido Dios:
Ayudame a ser un buen deportista en el partido de la Vida.
No te pido un lugar en especial en el equipo. Colocame donde sea que me necesites.
Solo pido que pueda darte el 100% de lo que tengo.
Si todas las jugadas difíciles aparecen por mi lado, te agradezco el halago.
Ayudame a recordar que nunca mandás a un jugador mayores problemas de los que puede afrontar con Tu ayuda...
Y ayudame Señor, a aceptar los malos momentos como parte del juego.
Que siempre juegue limpio y correcto, no importándome lo que otros hacen...
Ayudame a estudiar El Libro, y así conoceré las reglas.
Finalmente, Dios, si el curso natural de las cosas va en contra mío y termino en el banco de suplentes por enfermedad o vejez, ayudame a aceptar esto como algo del partido de la Vida.
Apartame de quejas por haber sido tratado mal o recibido una situación injusta.
Y cuando llegue el final del partido, no te pido laureles; todo lo que deseo en mi corazón es estar convencido de que he jugado tan bien como he podido y no haberte defraudado.
Amén.